Misionero volverá a ser juzgado por el crimen de un coterráneo en Entre Ríos

Sábado 19 de octubre de 2019
Agustín Mazo

Por Agustín Mazo fojacero@elterritorio.com.ar

La pelea entre dos misioneros que culminó con la muerte de uno de ellos en abril pasado en la localidad entrerriana de Gualeguaychú deberá volver a esclarecerse en debate oral y público debido a una resolución judicial que revocó la sentencia impuesta recientemente contra el autor del hecho.
El hecho ocurrió en abril, cuando los misioneros Rubén Da Silva (28) y Dionel Benítez (51) terminaron de comer un asado y luego se trenzaron en una brutal pelea a golpes que acabó con la vida de éste último, quien era sereno en el complejo turístico de Gualeguaychú, donde ocurrió el violento episodio.
Después de la correspondiente investigación, en septiembre, Da Silva llegó a instancia de juicio y la Justicia resolvió condenarlo a la pena de cuatro años de prisión al considerar que actuó en exceso de legítima defensa.
Es que los jueces del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguaychú hallaron al imputado culpable del delito de homicidio simple en exceso en la legítima defensa en perjuicio de Benítez, pero la fiscalía interviniente presentó apeló la sentencia ante la Cámara de Casación de Concordia y los magistrados de alzada recientemente dieron lugar al pedido.
Como consecuencia, ahora se deberá fijar fecha para una nueva audiencia de juicio oral con otros magistrados.

Juicio y primer fallo
Da Silva fue enjuiciado a principios de septiembre de este año por un tribunal integrado por los jueces Arturo Dumón, Alicia Vivian y Mauricio Derudi, quienes el 5 de ese mes decretaron la pena de cuatro años de cárcel al considerar que el encartado se había excedido en su defensa luego de un ataque con arma blanca que recibió en primera instancia por parte de Benítez.
Es decir, para la Justicia, Da Silva actuó en defensa propia y en el veredicto se le otorgó el grado de “verosimilitud suficiente” al relato del acusado que permitió tener por recreado el hecho, de acuerdo a la versión que brindó durante su declaración en el debate.
Con el fallo, los jueces no tuvieron en cuenta el pedido hecho por la Fiscalía durante los alegatos solicitó doce años de prisión para el acusado al considerar que no existieron los elementos probatorios suficientes para comprobar la existencia de un ataque violento previo al crimen.
Fue en este punto en el que se basó la fiscalía, representada por Martina Cedrez, para cuestionar el fallo del tribunal, razón por la cual quince días después hizo el pedido formal por casación y el que en las últimas semanas tuvo una respuesta favorable.
De acuerdo a lo que se recolectó durante la etapa de instrucción de la causa, los hechos que derivaron en la muerte del sereno ocurrieron entre la noche del martes 2 de abril y la madrugada siguiente en el Complejo Campos del Río, en calle 2 y Pública del Camino de la Costa, donde Benítez se desempeñaba como sereno desde hace varios años.
Allí, el cuidador junto a otro vecino identificado como Marcelo Daniel Morel y a Da Silva compartieron un asado con cervezas que se extendió por varias horas.
Siempre desde lo que consta en el expediente del caso, luego de cenar y en los primeros minutos miércoles, Morel se retiró del lugar, por lo que solamente quedaron Benítez y Da Silva.
Se estima que entre las 00.30 y las 7.55 se produjo un altercado entre los dos presentes que terminó con el sereno con múltiples golpes en el rostro que incluso le generaron una fractura expuesta en el tabique nasal.

Nuevo juicio
Dionela Benítez, hija del fallecido, dialogó con El Territorio y comentó que “la familia sigue muy triste y disconforme por el fallo”, aunque reconoció que para ella el fallo no fue sorpresivo porque detectaron el mismo final en otros casos similares.
La joven calificó a los jueces como “inhumanos” por su manera de analizar lo ocurrido y añadió que “estoy segura que si fuese alguno de sus padres, su marido o alguno de sus hijos al que hubiesen asesinado, no le darían cuatro años al asesino”.
Al ser consultada por la sentencia impuesta al imputado, la muchacha comentó que tanto ella como su familia consideran que el responsable debe recibir más años de castigo. “Queríamos más años, pero a la Fiscalía le pareció más competente pedir 12 años y estábamos de acuerdo con ese pedido”.
La joven contó que su papá había llegado a Entre Ríos hace unos días años atrás y fue hasta allá por cuestiones laborales. Además indicó que Da Silva se había mudado al mismo lugar hace poco tiempo y el único vínculo que los unía era que él conocía a los padres del imputado.
“Ellos se conocieron ahí pero no eran amigos, eran conocido. Mi papá le abría la puerta a todos sus conocidos, por eso tenían la confianza de llegar a su casa a cualquier hora, comer juntos y demás”, dijo.
Y al culminar expresó que “no sabemos aún el motivo de por qué lo hizo, ni creemos en el testimonio de que mi padre lo atacó primero, ya que mi papá nunca peleaba con nadie. En mis 22 años de vida nunca lo vi pelear físicamente, ni discutir fuerte con alguien”.
Hasta que se programa fecha para el nuevo debate oral, Da Silva continuará detenido privado de su libertad en Entre Ríos.

El Territorio no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite.

El Territorio se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina