Liberaron al hijo del Chapo Guzmán para evitar un baño de sangre

Sábado 19 de octubre de 2019
El clima en Culiacán fue de terror y también de indignación. El hijo de El Chapo Guzmán, cuya detención el jueves por la noche desató una batalla campal con tiroteos, detonaciones y autos en llamas, derivó en la liberación del capo narco para evitar un baño de sangre. Ahora su estado actual es “desaparecido” para las autoridades. Nadie sabe donde está. Salvo su abogado. La decisión de dejarlo ir contó con el aval del propio presidente Andrés Manuel López Obrador (ver Vale más la vida...).
La decisión de dejar a Ovidio Guzmán López libre la tomó el gabinete de Seguridad de López Obrador. “Yo la respaldé”, admitió el presidente.
En tanto Ovidio Guzmán López ahora “está libre y contactó a su familia”, según afirmó el abogado José Luis González Meza a los medios mexicanos.
El narco le torció así otra vez el brazo al gobierno de López Obrador, y el clima general en México es de indignación.
“Cae Chapito, desata terror y... lo liberan”, tituló ayer el portal del diario El Universal.
El arresto de Ovidio Guzmán se produjo en la tarde noche del jueves y fue confirmado por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Alfonso Durazo. Este hecho provocó que las células del cártel de Sinaloa, organización criminal mexicana dedicada al narcotráfico, convirtieran Culiacán en un campo de guerra.
La violencia empleada por estos grupos armados hizo que el Gobierno de México se vea obligado a liberar al capo, quien tras horas de detención, ahora se encuentra en paradero desconocido.
Fue el propio Durazo quien afirmó que la suspensión de la detención tuvo por objetivo salvaguardar “la integridad y tranquilidad de la sociedad culiacanense”.
La decisión de liberar al hijo de Guzmán fue tomada de forma unánime por el gabinete, con el guiño de López Obrador.
“No queremos muertos, no queremos la guerra, eso le cuesta trabajo entenderlo a muchos, pero la estrategia anterior convirtió al país en un cementerio y eso ya no lo queremos. Nada por la fuerza, todo por la razón y el progreso”
Según el secretario de Seguridad, una unidad de la Guardia Nacional realizaba el jueves un “patrullaje de rutina” en un barrio del centro de Culiacán, capital de Sinaloa, cuando desde una vivienda fue atacada a balazos, una acción que los uniformados repelieron deteniendo a cuatro personas.
“Se identificó a uno de ellos como Ovidio Guzmán López”, lo que “generó que varios grupos de la delincuencia organizada rodearan la vivienda con una fuerza mayor”, detalló Durazo.
Lugareños aterrorizados en medio del fuego se vieron obligados a correr en busca de refugio entre escenas de automóviles incendiados.
“Con el propósito de salvaguardar el bien superior de la integridad y tranquilidad de la sociedad (...) los funcionarios del gabinete de seguridad acordamos suspender dichas acciones”, concluyó Durazo. Lo que incluyó liberar al hijo del Chapo.
Tras la auténtica batalla desatada entre los narcos y las fuerzas de seguridad en Culiacán al menos ocho personas resultaron muertas, en tanto otras versiones indican 21 heridos.


“Vale más la vida de las personas que su captura”

El presidente de México, Andrés López Obrador, admitió que la liberación de Ovidio Guzmán poco después de ser arrestado en Culiacán, fue para evitar poner en peligro “las vidas de las personas”, en una decisión que supone una rendición frente al narcotráfico.
“No puede valer más la captura de un delincuente que las vidas de las personas. Ellos (el gabinete de seguridad) tomaron esta decisión de liberarlo y yo la respaldé”, dijo el mandatario en su habitual rueda de prensa matutina, esta vez desde la ciudad sureña de Oaxaca.
“Nosotros no queremos muertos, no queremos la guerra, cuesta trabajo entenderlo pero la estrategia que se estaba aplicando anteriormente convirtió al país en un cementerio”, expresó López Obrador en referencia los gobiernos de Felipe Calderón (2006-2012) y Enrique Peña Nieto (2012-2018), en los que
se estiman más de 250.000 muertos y más de 40.000 desaparecidos por la llamada guerra contra el narcotráfico.


El corazón del cártel de Guzmán

Sinaloa es tristemente célebre por ser el hogar de uno de los carteles internacionales más antiguos de México, y lugar de nacimiento de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, el sanguinario líder del Cartel de Sinaloa, que en este año fue condenado en EE. UU. cadena perpetua por su participación en una empresa criminal continua y cargos de tráfico de drogas, entre otros. Los fiscales lo calificaron como el “líder despiadado y sediento de sangre” del cártel de Sinaloa.
Además fue condenado a pagar 12.600 millones de dólares en multa.
Sinaloa es un estado ubicado en el Pacífico mexicano, hogar de poco más de 2,9 millones de habitantes, que representa el 2,5% de la población del país, y aporta el 2,1% al PIB de México, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Este estado del noroeste de México, cuya principal actividad es el comercio, es tristemente célebre por ser el lugar de nacimiento del Chapo Guzmán Loera, el narcotraficante que fundó el Cártel de Sinaloa.
Ese año, luego de que Guzmán Loera fuera extraditado a EE. UU. por narcotráfico, la violencia aumentó debido a una lucha interna por el liderazgo del cártel.

El Territorio no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite.

El Territorio se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina