Escuelas rurales: entre las clases online y el cuidado de la chacra

Sábado 23 de mayo de 2020 | 01:00hs.
La provincia de Misiones cuenta en casi todo su territorio con escuelas de la familia agrícola (EFA) e institutos de enseñanza agropecuaria (IEA), establecimientos en los que los alumnos, además de recibir los contenidos de las materias tradicionales, trabajan en la huerta y en la cría de animales. Se trata de otro tipo de aprendizajes que, como muchos de los estudiantes son hijos de colonos, pueden implementar en sus chacras familiares lo aprendido en la institución.
Estas escuelas rurales también tuvieron que adaptarse a esta forma no presencial de dar clases y aprender de manera virtual, así como también buscar una alternativa para no descuidar a los animales y lo que se produce en las huertas.

Compromiso docente
La EFA 1.602, de San Pedro, es una de estas tantas escuelas misioneras. Está dividida entre infraestructura y espacios de cultivos productivos y educativos que deben ser atendidos pese a la suspensión de las clases. Los trabajos para el cuidado de los animales y vegetales, como las clases virtuales en cuarentena, arrojan resultados positivos mediante el arduo compromiso y voluntad de los docentes y demás personal que demuestran sentido de pertenencia y amor por el establecimiento.
La escuela funciona desde hace 32 años en la Capital de la Araucaria y busca que sean los alumnos quienes vuelquen en las chacras todo lo aprendido a fin de mejorar las técnicas de producción e innovar en los sistemas de cultivos para que continuar en las chacras se torne un futuro próspero con posibilidad de crecimiento y desarrollo profesional.
Para cumplir con este objetivo, es necesario que la escuela agrícola, a diferencia de las comunes, disponga de espacios productivos donde los alumnos puedan llevar a la práctica los conceptos incorporados en el aula, y que, además, el cultivo permita al establecimiento comercializar y obtener un ingreso extra. 
Para la EFA, contar con áreas de producción agropecuaria en pleno funcionamiento como el sector de ganadería, aves, porcino, huerta, lombricultura, apicultura, cultivo de mandioca, yerba mate y caña de azúcar, es el resultado de años de enorme esfuerzo y dedicación del personal.
Por ello, ante la difícil situación sanitaria por la que atraviesa el mundo y considerando que toda persona debe avenirse a cumplir la cuarentena obligatoria y que en el establecimiento algunas actividades no pueden ser llevadas a cabo de forma virtual, es ahí que los docentes de forma voluntaria se turnan para cuidar la escuela.
Diariamente una persona se encarga de ir para llevar adelante tareas como el cuidado de la huerta y la alimentación de los animales. 
“Las actividades en la EFA, como los sectores productivos, siguen en funcionamiento gracias al aporte que realizan los docentes de forma voluntariosa, es un enorme sacrificio que debemos preservar, ya que también nos permite recaudar fondos mediante la venta de productos y así, junto a un aporte del Estado, pagamos los gastos fijos”, indicó a El Territorio Darío Grün, rector de la EFA 1.602.
En lo que respecta la continuidad de las actividades educativas, la escuela vive una situación muy particular. No conocen a los alumnos que cursan el primer año porque cuando correspondía el inicio de clases para la segunda estadía, fueros suspendidas. Esta es sólo una de las situaciones a la que los profesores supieron hacerle frente sin dejar de preocuparse un solo instante por los alumnos. Teniendo en cuenta que muchos estudiantes provienen de colonias alejadas donde el servicio de internet no tiene cobertura, los docentes imprimen todo el material, mientras que, para quienes cuentan con conexión, se formaron grupos y las clases se llevan a cabo mediante WhatsApp, Zoom y Classroom.
“Es un poco complicada la señal en las chacras, pero hay que reconocer que los alumnos son muy astutos y preocupados para conseguir señal, muchos se trasladan a otro lugar pidiendo ayuda a vecinos, y muchas familias realizaron el esfuerzo de comprar un celular. Es destacable”, valoró Grün.

La adaptación al aislamiento
En Fachinal se encuentra la EFA San Cristóbal 464,  cuya comunidad educativa se adapta al aislamiento obligatorio por el Covid-19. En la adecuación de la modalidad que tienen las escuelas de la familia agrícola, muchas tareas se tuvieron que suspender, como la siembra, porque requieren de trabajo permanente y presencial. Así lo afirmó a El Territorio el rector del colegio, Sergio Iván Buddmayer.
El docente explicó: “Esta situación fue tan repentina y nueva para todos que nos ha generado una adecuación en tiempo récord para todos los integrantes de nuestra comunidad educativa. Teniendo en cuenta nuestro contexto rural, muchos de nuestros alumnos tienen poca conectividad debido a sus lugares de residencia. Para solucionar esta problemática una de las formas de comunicación que nos han resultado muy exitosa para llegar a nuestros alumnos es WhatsApp”. 
De esta manera, el equipo directivo y docentes de la escuela están en permanente contacto con los alumnos y familias acompañándolos y guiándolos en esta experiencia. 
Respecto al trabajo habitual en el establecimiento, Buddmayer, refirió: “En nuestro caso no logramos poner en funcionamiento la huerta escolar, ya que eso se realiza con los docentes y alumnos en las clases presenciales. Realizamos la preparación del suelo al principio y al no poder concurrir, no pudimos continuar desarrollándola, es decir que esa parte está pendiente”.
Por último, señaló que para alimentar a los animales hacen guardias los alumnos de los últimos años acompañados de docentes. “Hasta el momento se va sobrellevando la situación y los alumnos, como los docentes y los padres, ponemos toda la voluntad para que así sea", indicó el rector.

EFA con aula satélite
Por su parte, la EFA San José Freinademetz, de Caraguatay, continúa trabajando de manera virtual con sus alumnos mientras que también optan por las guardias mínimas para el cuidado de sus animales y plantaciones de la huerta, cuyos productos en época escolar presencial se consumían en la escuela y otros se envasaban para la venta.
La EFA de Caraguatay cuenta con un aula satélite en la comunidad mbya de Perutí, donde los alumnos reciben el material necesario para avanzar en sus tareas al igual que los alumnos de la sede central. 
El año pasado se había comenzado a armar una huerta para producir verduras, pero ante la situación de cuarentena quedó parada la producción al igual que obras de ampliación de sanitarios que estaban previstas iniciarse este año.
La sede central recibe cada tanto a los padres para consultas o inquietudes y para el pago de las cuotas, necesario para el sostenimiento del edificio.
Desde el establecimiento se muestran preocupación principalmente por los alumnos que ingresaron al primer año ya que el sistema de educación es de alternancia y se realizan muchas prácticas de campo en algunas materias. 

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