Disminuyó entre un 20 y 30 por ciento la compra de paquetes turísticos al exterior

Domingo 15 de septiembre de 2019
Por Sonia Benítez

Por Sonia Benítez comerciales@elterritorio.com.ar

La crisis se hizo sentir en todos los sectores y el turismo no quedó exento de la suba del dólar y de los precios. Las agencias de viaje notan los cambios en las elecciones y decisiones de sus clientes, entienden a qué se debe tanta preocupación y además, buscan la manera de ofrecer un servicio de calidad que se ajuste al contexto económico actual y al bolsillo de los pasajeros. 
Es cierto que después de las Paso desarrolladas en agosto, el precio del dólar cambió abruptamente y desde ahí lo que más se siente es la incertidumbre. Pero las elecciones no son el único hecho que marcó la disminución en la compra de paquetes al exterior sino que las dudas a la hora de firmar el contrato para viajar se vienen dando desde hace un año. 
En septiembre de 2018, viajar a la Riviera Maya tenía un costo de 2.067 dólares, es decir que vacacionar salía  83.506 pesos (la moneda estadounidense rondaba los  40,40 pesos). 
Hoy, el mismo destino bajó a 1.763 dólares, pero a 60 pesos cada uno, por lo que se necesitan 105.780 pesos para viajar.
Se registra entonces desde hace doce meses un aumento del 26,67 por ciento en paquetes al exterior. Esto ha provocado que los viajeros duden en comprar sus pasajes y las agencias de turismo ofrezcan servicios más variados y flexibles. 
Todas las agencias posadeñas ofrecen paquetes hacia destinos como Ucrania, Polonia, Italia, Dubai, Sudáfrica, Tahití, Cancún, Estados Unidos, Cartagena, Israel, Jamaica, entre otros países y ciudades con paisajes de ensueño que todos queremos conocer alguna vez en la vida. Pero, claro está, son destinos cuyo viaje es un poco más elevado -debido a las distancias- y hay que planearlos con antelación y comenzar a pagarlos unos cuantos meses antes. Es ahí cuando las agencias de viajes comienzan a sentir la disminución de la compra de paquetes internacionales. 
En este sentido, Héctor José Dopazo, presidente de la Asociación Misiones de Agencias de Turismo (Amat), explicó a El Territorio que  “a partir de la mitad del año pasado, a esta altura más o menos, se viene registrando una baja en la venta de paquetes. Si bien no es muy marcada, se nota una baja aproximadamente de un 20 por ciento, que es un porcentaje importante, y estoy hablando a nivel país”. 
En sintonía con Dopazo, la referente de Batia Turismo, Beatriz Franco, reflejó una caída, pero con un número más elevado: “En comparación con el año pasado, la venta bajó en un 30 por ciento. Consultas hay sin cerrar y la gente está esperando. Hasta hubo cancelaciones de grupo, tenemos un grupo que sale ahora a la Costa Amalfitana y a Grecia y de 18 personas quedaron 14. Después de lo que pasó con las elecciones suspendieron el viaje, ese puede ser uno de los motivos, pero no el único”.  
Cancelar un viaje que ya se ha comenzado a pagar no es una decisión fácil. Pero Dopazo afirmó que generalmente las personas que deciden concluir con su proyecto antes de concretarlo pueden tener motivos personales, ajenos a la economía, aunque también el bolsillo es uno de ellos. Cada pasajero tiene sus razones, que son diversas y únicos.
Pero Batia no es la única agencia que siente la indecisión de los pasajeros. Para Piu Bella y María y María, la disminución es evidente. 
“Bajó mucho la compra en relación con el año pasado. Para esta época la gente ya tenía pagadas sus vacaciones. Incluso el año pasado viajaban a Tailandia, a Sudáfrica, y este año ya no tanto”, indicó Laura Montenegro responsable de la empresa Piu Bella.
Desde María y María expresaron que “el cambio que tuvo el dólar después de las Paso fue un impacto, fue un cimbronazo. Paralizó un poco a la gente, que se asustó, la gente está como expectante. Nosotros ya tenemos programas diagramados para el año viene, o sea que la gente de alguna manera comenzó a pagar, está comprometida y sigue avanzando, pero esta época es la época de consultas, en las que normalmente la gente ya proyecta sus vacaciones de verano, y en este momento está todo quieto”, dijo María Inés Carricart. 

Expectativa
Expectativa es la palabra que de alguna manera define la actitud de los pasajeros. Si bien las agencias consultadas por este medio coinciden en que “las personas que viajan siempre van a buscar la forma de viajar”, dejaron de concretar con la misma rapidez y determinación con la que la hacían en años anteriores. 
También es cierto que todas las agencias tienen su cartera de clientes y son aquellos que tienen costumbre de pasar unos días en el exterior aunque sea una vez al año. 
“Los viajeros de siempre son justamente el aliciente que tenemos. Sigue existiendo esa fidelidad por parte de la gente que está acostumbrada a viajar con agencias de viaje y sigue manteniendo el vínculo con su agente de viaje como con cualquier otro profesional que lo asiste. Los pasajeros que siempre viajan son los que de alguna manera todavía mantienen la movida de lo que son las ventas en las agencias de viaje. Hay consultas por suerte y los clientes fijos creemos que de todos modos va a ser un porcentual bastante menor”, explicó Dopazo.  
“Ya hemos pasado por esto, con 30 años en el mercado ya sabemos acomodarnos a los altibajos económicos. Tenemos una cartera de clientes, tenemos un perfil de clientes que todos los años nos consultan. Tal vez en otras épocas viajaban dos veces al año y ahora viajan en el verano, en las vacaciones familiares. Antes viajaban más tiempo y esto lo atribuyo un poco a la cuestión económica y también al estilo de vida. Ahora ya no es tan fácil vacacionar un mes. Cuando nosotros nos ponemos a pensar en un viaje a Europa, por ejemplo, ya no hacés un programa largo sino mucho más corto, de 13 o 15 días a todo vapor.  Pero creemos que a pesar de todo, la gente va a viajar igual, porque adapta el viaje a la economía del momento. En Posadas, en verano no queda nadie”, dijo Carricart de la agencia María y María.  

Adaptarse
Las agencias trabajan con un producto intangible y muy cambiante. Están de cierta manera supeditadas al precio del dólar y, además, deben entregar un servicio de excelente calidad a pasajeros que también se ven afectados por la crisis en la economía.  Todos estos aspectos y muchos más deben tenerse presente a la hora de ofrecer paquetes de viaje y es por eso que muchas agencias deciden adaptarse a la situación y  a los pedidos de los pasajeros. 
Viajes más cortos, hoteles más accesibles, servicios variados, son algunos de los cambios que las agencias hacen en sus programas, para tratar de que los pasajeros logren concretar el sueño de conocer el Caribe, Cancún, Europa o Asia. 
“Yo creo que la gente que viajó siempre va a seguir viajando, pero así y todo por ahora hay como un parate general y eso que hay paquetes baratos para el norte de Brasil, para el Caribe...  Algunos aprovechan a viajar ahora que es temporada baja y hay muy buenos precios. Nosotros estamos eligiendo, por pedido de los pasajeros, hoteles más económicos, menos cantidad de días, y estamos viendo si se pueden ir en noviembre, que es más barato. Tuvimos menos venta que el año pasado y uno tampoco se puede arriesgar a armar grupos para ahora ni para enero porque uno no sabe lo que va a pasar”, expresó Montenegro y, de la misma manera que Piu Bella, desde María y María también tratan de sobrellevar la situación. 
“Estos quince días pasados estábamos como expectantes, ahora ya comenzamos a proyectar un producto diferente, de menos cantidad de días, más económico. Tenemos en enero un paquete al nordeste de Brasil de ocho días muy similares a las playas a las del Caribe y es un costo aceptable, después tenemos un crucero, entre otras alternativas”.
“No es la primera vez que nos pasa, sabemos cómo manejarlo. Las financiaciones están un poco complicadas también, la financiación es Ahora 12 y Ahora 18, pero con un poco de interés. La gente que viaja lejos puede optar por un resort del norte de Brasil, que está más accesible, por el tema aéreo por ejemplo. Pero todo es hablable”, indicó Franco, de Batia Turismo. 
El presidente de Amat contextualizó la situación de las agencias en general explicando cómo se están ajustando a la crisis. 
“Se siguen manteniendo las opciones de oferta al exterior, pero lo que se trata de hacer es ofrecer diferentes tipos de servicios, que estén de alguna manera más acordes a la realidad del costo dólar. Si antes se promocionaba un hotel cinco estrellas, tal vez hoy se esté viendo la posibilidad de hacerlo con un cuatro, para no encarecer tanto”.
“En realidad se trata de ofrecer algo que siempre esté al alcance del pasajero, se conversa con el pasajero y se ve cuál es la posibilidad que tiene de gasto o que posibilidad de pago, qué posibilidad de financiación, también eso en función de la fecha en que viaja, el destino al que viaja... Hay mil variables en turismo, no es como otro artículo que tiene una forma determinada y un valor determinado por ser así, en nuestro trabajo es distinto, porque nos vinculados con fechas, con vuelos diferentes, diferentes tipos de hotel, diferentes tipos de servicio, de traslado, con desayuno, sin desayuno, son miles de opciones para elegir”. 
“La gente va a viajar igual”, dicen las agencias de viaje y un poco parece ser un automensaje alentador, como esperando que la campanita de viento suene en la puerta para dar paso al pasajero decidido por su viaje al Caribe. 
La realidad es distinta, los pasajeros ingresan pero a consultar, a analizar, a esperar. Todos esperan a ver qué va a pasar y cuándo se podrá dar ese viaje esperado los 360 días pasados. 
Las agencias deberán tener paciencia y los pasajeros hacer algún cambio en su itinerario para disfrutar de las mejores vacaciones. z

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