De emociones laberínticas

Jueves 13 de febrero de 2020 | 07:00hs.
Libertad, ruptura y resignificación de las ideas imperantes desde la expresión no figurativa, en la muestra ‘Estridente’. | Foto: Marcelo Rodríguez
Por Silvia Godoy

Por Silvia Godoy sociedad@elterritorio.com.ar

Como en un cuento borgeano, el pintor se muestra a sí mismo y a la vez juega a ser otro, dentro de su mundo personal. “El que pinta es un otro yo, un yo que busca romper con la rutina y hasta con mis estructuras mentales, que busca a la vez energía y paz, un escape por unas horas de mi profesión de periodista, donde importan los hechos”, sintetizó Héctor Hugo Quintanilla sobre oficios y pasiones que se entrecruzan y desdoblan en su hacer artístico.
Quintanilla expone en el Museo Municipal de Bellas Artes Lucas Braulio Areco hasta el lunes 24 una serie de 36 pinturas en óleo y acrílico con el título Estridente.
Sus obras, que se inscriben en la corriente del expresionismo abstracto, le permiten -a su entender- representar cierta disociación con lo cotidiano y a la vez retroalimentarse de presentes. La literatura, las noticias, las emociones, las sensaciones, los sueños, la humanidad, son la savia que se deshace-renace en colores. 
“Como amante de la literatura puedo decir que se da esta suerte del doctor Jekyll y el señor Hyde. En el sentido de que la profesión de periodista, sabemos, es vertiginosa, a veces tensa, estar corriendo todo el tiempo. Entonces, encontré en el arte una manera de desestructurarme, de ir a otro tiempo, de romper con mi propia rutina, de salir si se quiere del realismo de los hechos, un cable a tierra. Por eso me gusta el expresionismo abstracto, y todo mi trabajo está inspirado en uno de los referentes de este movimiento que es Jackson Pollock”. 
Quintanilla llegó al expresionismo abstracto primero desde la indagación teórica y luego con la experimentación en la técnica. “Yo dibujé desde siempre, soy un fanático de las historietas, y como me gusta el arte leí mucho de la historia del arte y de los movimientos. Cuando llegue a Pollock, decidí que era la manera en que buscaba expresarme. Sin los límites o condicionamientos de las formas estéticas y simetrías del realismo e hiperrealismo. Un mundo que indague en el sentir y los pensamientos, en los colores, más allá de las formas. Algo más personal”.

Galería
Siguiendo las nociones del movimiento vanguardista originado en el Estados Unidos de la posguerra (década de 1940), las pinturas que recorren la sala del Areco, se definen por el colorado, amarillo y azul, y blanco y negro. Que se desgaman si se tocan. 
“Dentro del expresionismo abstracto quise tener también algo mío, y además de la técnica del dripping (salpicado), está el uso de espátula, los trazos anchos y circulares que tienen una influencia oriental, y claro, mucha inspiración en la literatura”, describió. 
Así, la obra La Sombra de Asterión revela al Minotauro, y como si se tratase de las páginas de un libro, a la vuelta de la hoja se halla el laberinto, esa casa infinita que es a la vez material e inmaterial. 
“Muchas veces me preguntan qué significa tal o cual obra, y yo no sé. Sí digo que son emociones y sensaciones de un momento que plasmé en un lienzo o en un papel o pensamientos que me vienen rondando y que se definen por este camino. Justamente, alejándome del realismo, de la realidad, encuentro la libertad de huir de un significado absoluto, es sólo una emoción que se hace pintura y hay otra emoción que se da cuando mirás las pinturas. Yo quisiera que las personas que vean mis pinturas tengan una emoción positiva y linda, pero también eso depende de cada uno. Es esa magia del arte, que te da la posibilidad de comunicar algo personal de tu mundo y que pueda reinterpretarse, y todas las miradas son válidas”.            
Abrevando entre dos universos, Quintanilla dio con el nombre de su colección: Estridente. “Tiene que ver con los colores y los trazos que son abstractos pero que también tienen algo de monte, de cascada, de tierra colorada y tiene mucho que ver con el ser periodista. Los periodistas somos un poco estridentes, es nuestra tarea ser inquisitivos y molestos. Y las noticias no nos pasan de largo, las noticias también nos tocan o nos conmueven o nos ponen tristes o emocionan. No son sólo datos, está la humanidad en lo que se comunica y el arte es otro lenguaje, otra manera de expresar”, sostuvo.

Artista emergente
Héctor Hugo Quintanilla tiene 44 años, es periodista,  actualmente se desempeña en la Universidad Nacional de Misiones, a cargo del programa Unam Transmedia. Es además artista plástico y escritor.   
Una selección de sus pinturas se exponen en la galería de artistas emergentes de Hansford & Sons, de Londres. Para acceder a las obras en formato digital, ingresar a https://www.emergingartistplatform.com/hugoquintanilla. 

Para agendar

En el Museo Areco
Hasta el lunes 24 expone Hugo Quintanilla, en el Museo Lucas Braulio Areco, en el Paseo Bosetti. La muestra Estridente está compuesta por 36 pinturas en óleo y acrílico.Para saber más sobre el artista, en Instagram @Héctor-Hugo-Quintanilla.

 

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