“Ahora pienso en el futuro”

Lunes 19 de agosto de 2019 | 05:30hs.
Foto: Nicolás Oliynek
Por Gilberto Pérez

Por Gilberto Pérez gperez@elterritorio.com.ar

Cero casete. El Basko Ugalde prepara los mates y hace su cronología antes de confesar que se “enamoró de Misiones” allá por mediados de los 90. Tampoco se pone colorado para poner énfasis en algunas dolencias propias de la edad, en su preocupación por cómo generar un ingreso extra, pero se le iluminan los ojos cuando se refiere a su profesión: “Vendemos un momento lindo, que es la risa”, suelta. Hoy, pisando los 50, pone el freno y reflexiona.

¿En qué momento estás de tu vida?
Uno como que tomó conciencia de que estamos en la última etapa, con suerte tiene 20 años más de vida activa y saludable, que pasan enseguida. Y después, uno aspira a cantidad de vida, ojalá 80 y 90 estando bien. Pero no jodiendo a los demás. Uno es padre de adolescentes, por ahí abuelo -toco madera-. Cuando elegí esta profesión y largué los estudios, y terminé artista, uno no pensaba en el futuro. Por ejemplo esta casa la heredé, eso me ayudó. Uno sabe que tiene un colchón, estoy en una etapa de organizarme, pensar en el futuro. Aparte el cuerpo no está aguantando el embate y la idea es encontrar otro kiosquito. Igual yo pagaría por vivir la experiencia de dar una clase de títeres.

¿Y cuáles son tus prioridades?
Ahora mis hijos, proveer. Que no les falte la compañía de su padre ni los recursos económicos que vayan necesitando.

¿Qué es lo que más te preocupa?
Eso y la manera en cómo lo voy a seguir haciendo, cuando estoy viendo que no puedo aguantarme un ritmo. Mi objetivo es hacer un espectáculo solista, por varias razones: económica y también como una cuestión de que me falta la última materia, por la experiencia. Eso me va a permitir no hacer estas maratones de funciones, uno vive muy al límite también. A veces no pasa nada, como este año, que hubo que romper el chanchito para comprar la leche.
Y en ese contexto, ¿cuál es tu vía de escape para barajar y dar de nuevo?
No barajé y di de nuevo. Estoy con este mazo, sumo diferentes cosas. Aspiro a vender este proyecto, generar una entrada pero no rompiéndome el lomo como ahora. Duermo con una cosa caliente en la espalda (por los dolores) y asusta, yo lo quiero seguir haciendo (trabajar con los títeres).

¿Sos un tipo jodido?
Sí, soy medio argel (risas). Sí, puede ser, todos somos en mayor o menor medida, algunos dejamos que nos aflore más.

¿Cuál fue tu mayor frustración?
Me hubiera gustado ser licenciado en Genética, estudié, mi familia me bancó y no me arrepiento de ser titiretero. Hubiera sido igual si me recibía; uno le dedicó muchos años para que después quede en la nada. Todo lo que uno aprende le termina sirviendo.

¿Y la mayor alegría?
Ahora me dan alegría mis hijos, sanitos, que me quieren. Tenemos una relación muy linda. Cuando iba a ser papá mi terror eran los problemas de salud, miedo a mí mismo. No bancarme, tener un hijo es para toda la vida y entonces me daba miedo eso, la condena que sería tener un hijo que necesite asistencia. Me da alegría que sea tan fácil ser papá. Uno sería más independiente sin hijos, pero te da otra cosa que te hace ser feliz.

¿A qué le tenés miedo?
Al dolor físico, la incapacidad de uno o de los que lo rodean. Y es uno de los replanteos, no voy a poder seguir al mismo ritmo. Por eso necesito un kiosquito para tener para comer. Necesito organizarme en esas cosas, que antes no le di bola.

¿Cuál fue el momento de mayor aprendizaje?
Me gusta aprender todo el tiempo, en genética aprendí un montón. Con la murga también, que son cosas que aplico ahora, aprendí a coser a máquina, a soldar, la profesión, la gente. Todo el tiempo, gracias a los títeres, entré a casas, escuelas, cárceles y conocí toda Latinoamérica. El abanico que uno ve se agrandó un montón con la gente.

Pañuelo verde o celeste?
Verde, sin dudas.

¿Qué ley sancionarías en lo inmediato?
No sé si sería la prioridad. Estoy en un grupo que se llama Esfera (Escena Federal de la República Argentina), somos muchos k -así nos catalogan-, se presentó un proyecto por Eduardo Di Mauro (titiretero cordobés) con el fin de que las artes escénicas sean obligatorias en todos los niveles educativos. Ahora se abre la perspectiva de que pueda salir.

¿Dónde te parás en cuanto a pensamiento?
Siempre tuve un pensamiento más de izquierda. Ahora, siendo más grande, me doy cuenta que cosas más revolucionarias o extremas son más complicadas, porque es muy necesario el consenso. Obligarte no es bueno, hay que convencerte. Era como tantos, 'los políticos son todos iguales'. Y cuando vino el kirchnerismo como que 'güé'. Me di cuenta que desde la política se cambian las cosas. Me pareció que pusieron las prioridades donde el Estado debe poner: el énfasis en la desigualdad. No estoy para nada de acuerdo con un gobierno donde tengan que pagarla más los hijos de la gente más pobre. ¿Qué culpa tienen? Así no se puede

¿Cuál es el mayor problema de la sociedad?
La desigualdad, la falta de empatía. No ponerse en el lugar de los otros. Algo que pasa mucho, porque disentimos en la política, muchos lo toman como una agresión. Es un problema enorme y creo que mucho tiene que ver la televisión porque mayoritariamente se ve un solo mensaje. Nos rejimos por las mentiras y la gente cree.

¿Y el mayor avance?
Ese, se pusieron las cartas sobre la mesa. Ahora cuando uno lee un diario se pregunta, quién lo dice. Antes era, si salió en Clarín es lo que pasó. Ahora es 'si lo dice este'. Lo bueno es que se puso blanco sobre negro, uno aprendió mucho más a cómo leer las noticias.

¿Qué otra profesión te hubiera gustado dedicarte?
Me gusta el trabajo en el taller, trabajar con madera, herrero: me gusta soldar; y cosas creativas. Me gusta la gestión, organizar las giras, presentar proyectos. Cualquier trabajo que me permita viajar. Pero titiritero no lo cambio por nada.

¿Tenés algún TOC?
No sé, soy medio obsesivo en el orden. También con lavarme las manos, desde que cursé microbiología uno se lava todo el tiempo.

¿Con qué personaje te hubiera gustado tener una charla?
Con titiriteros. Gracias a Kossa Nostra conocimos a Eduardo Di Mauro; se tuvo que ir durante la dictadura a Venezuela y es un prócer en esa región. Tuvimos charlas pero me hubiera gustado más a fondo. También con Javier Villafañe, un poeta y titiritero.

¿Qué momento grato elegirías?
Una vez fuimos con unos chicos a San Ignacio. Caminando encontramos la casa de (Juan) Catalano. Hablando, él dijo: 'nosotros, los que elegimos esta vida maluca'. Ahí me sentí incluido dentro de su vida maluca. Yo era más careta, no la tenía clara. Y me di cuenta que estaba en una disyuntiva, que tenía que elegir. Eso me gustó, que me haya incluido en su nosotros. Que había que elegir, y terminé eligiendo la vida maluca (risas).

Algo personal

  • Federico 'Basko' Ugalde/Oriundo: Buenos Aires
  • Clase: 1969/Ocupación: Titiritero. Integra los grupos Kossa Nostra y Sakados del Tacho 
  • Papá de dos hijos

PING PONG

¿Mate o café?
Las dos cosas.
Una comida
Papas fritas.
Un libro o película
Libro: 'Elegías de Varores ilustres de Indias (Juan de Castellanos)
Una virtud
Titiritero
Un defecto
La argelidad
Un amor
Mis hijos y mi pareja
Un deseo
La prosperidad, que haya paz.

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